El Festival de Cine Fantástico de Málaga Fancine es el único festival europeo de cine de categoría internacional organizado por una universidad pública, y tiene como objetivo presentar una selección de la producción cinematográfica mundial en la especialidad del género Fantástico en todas sus variantes: (Fantasía, Ciencia Ficción, Terror), promocionando un género considerado como la auténtica vocación del Cine.
Con el 20º aniversario de Fancine, a celebrar del 11 y el 19 de Noviembre de 2010, el Vicerrectorado de Cultura de la Universidad de Málaga, convoca el primer casting dirigido a la comunidad universitaria malagueña que esté interesada en presentar las galas de inauguración y clausura del Festival de Cine Fantástico de la Universidad de Málaga que tendran lugar los días 11 y 19 de Noviembre.
Si eres alumn@ de la UMA, esta es tu oportunidad para presentar las galas del Festival de Cine Fantástico. Se busca gente fresca, dinámica y desenvuelta. Manda tu propuesta en forma de vídeo o por escrito, con una presentación, explicando qué puedes aportar a Fancine y por qué te gustaría presentarlo. Tienes hasta el 15 de Septiembre para presentar tu propuesta acompañada de los siguientes datos a info@fancine.org:
Nombre y Apellidos
Fecha de Nacimiento
Centro en el que estudias
Teléfono
Mail
Video CV o fotos y CV
Más información en el teléfono 952 13 41 92 y en fancine.org
El próximo sábado 26 de junio a las 21:00h habrá una concentración para detener la demolición del mercado y promover su uso como contenedor cultural.
Será en la puerta del mercado que da al Pasillo de Santa Isabel.
¡No faltéis!
Más información de la recientemente creada "Plataforma por el Mercado de las Artes", impulsora de esta iniciativa, y de las actividades planeadas para el día 26 en:
El río Guadalmedina me evoca siempre momentos de mi niñez. Era el paso obligado que tenía que hacer desde mi casa para ir al colegio. Imagínense las veces que habré cruzado el puente del Carmen con la pesada mochila a la espalda a menudo más dormido que despierto. Recuerdo que hicimos durante una semana cultural todos los niños un maratón en él y, para ello, el Ayuntamiento desbrozó todo el cauce y le colocó una escalera para que pudiésemos bajar. Esa infraestructura nos dio la vida. A los pocos días colocamos en la otra orilla un sinfín de cajas apiladas a modo también de escalera y cambiamos nuestro rutinario camino diario por otro mucho más divertido y lleno de aventuras. La broza volvió a crecer y el paso era todo un desafío contra la naturaleza, con frecuencia interrumpido por personajes un tanto extraños que se escondían de nosotros jeringuilla en mano, altamente contrariados por nuestra presencia. Todo eso era antes de que se transformase en lo que actualmente lo conocemos.
El pasado año, una diferente iniciativa se abría paso entre las propuestas culturales malagueñas y tomaba la pradera verde del río como lugar de encuentro de distintos artistas de la ciudad que, entorno a este espacio, mostraban libremente sus creaciones a extraños y visitantes. La actividad se celebró durante todo el verano a razón de un encuentro mensual. Los organizadores, por llamarles de algún modo, ya que la muestra carece casi de organización, le han denominado Guadalfen. Y consiste precisamente en eso: en convocar a todos los creadores de la ciudad de cualquiera de las disciplinas artísticas a exponer su obra, sin complejos, en este espacio público y convivir durante unas horas músicos, artistas, escritores, actores y personajes callejeros de toda índole.
El viernes tuvo lugar el primero de los encuentros de este año. A pocos metros del CAC un grupo no muy nutrido de artistas se dieron cita una vez más para mostrar sus trabajos y compartir con otros momentos de charla, debate y algo de música. Entre los artistas presentes, algunos totalmente desconocidos y cuestionables, pude advertir la presencia de Daniel Gómez, Emmanuel Lafont, Pedro Okña y Betty Bundy. También andaba por allí el músico y cantautor Javier Gómez Bello y los chicos del grupo de teatro Bajotierra. Compartí charla y sueños con los integrantes del Foro Malagueño por la Cinemateca y pude también conocer a una de las responsables del Encuentro, Amelia Marrades, que me explicó la filosofía de esta experiencia cultural.
La idea de que los artistas expongan en espacio público me seduce bastante. Lejos de contenedores decimonónicos o galerías de arte inaccesibles para la mayoría de los creadores, los espacios urbanos adquieren importancia porque el artista no tiene que estar supeditado a la disponibilidad o no del espacio expositivo para exponer su creación, y por otro lado, se interactúa con el paseante que se encuentra con el objeto de arte sin ir a buscarlo, acercando éste a una ciudadanía que, de otra forma, no tendría conocimiento de la acción creadora.
Teniendo en cuenta este planteamiento y sin dejar de vista la libertad de acción de este tipo de propuestas, los impulsores de la iniciativa Guadalfen deberían tener en cuenta alguna consideración. Por un lado, es necesario realizar una mejor difusión del encuentro para que un mayor número de creadores puedan participar y, por otro, sería deseable convocar a un número determinado de artistas con cierta trayectoria y calidad, para que la actividad sea objeto de interés por parte de la ciudad, sin despreciar a cualquiera que, de manera espontánea, desee libremente participar.
En Málaga abundan las buenas ideas ciudadanas para promocionar la cultura (a pesar de nuestros políticos locales). Como muestra un botón: el encuentro de arte libre Guadalfén, que se realizará el viernes 11 de junio de 17:00h a 22:00h en la parte del río al lado del CAC. Como muy bien explica su equipo organizador, el único límite es el civismo. Todo lo demás está permitido: pintura, encaje de bolillos, ilustraciones, performance, música, teatro, poesía y todo lo que se te ocurra. Date por invitad@ y a disfrutar de esta excelente iniciativa!
Os presentamos unas breves reseñas de las películas que más nos han gustado del VII Festival de Cine Africano de Tarifa, desarrollado entre el 21 y 29 de mayo del 2010.
Hemos seguido prioritariamente las películas documentales que suelen ser las cintas de mayor calidad en los últimos años.
DESERT FLOWERS
'Desert flower', la película de ficción de la germano-americana Sherry Horman, es la adaptación de la autobiografía de la modelo somalí Waris Dirie, víctima de la circuncisión femenina y luchadora contra esta práctica ancestral que sucede en África.
Cuando, a la edad de 13 años, Waris se entera de que su padre tiene intención de casarla como cuarta esposa con un hombre mayor, se da cuenta de que no tiene más remedio que huir. Encuentra trabajo como sirvienta con unos parientes lejanos en la embajada somalí de Londres. Más tarde empezó a trabajar en una hamburguesería, donde fue descubierta por el fotógrafo Terry Donaldson, quien la inmortalizaría en el calendario Pirelli de 1987. Cuando se encontraba en la cima de su popularidad como modelo, anunció que de niña había sufrido ablación de clítoris. A partir de ese momento, empezó a abandonar su carrera como modelo para centrarse en programas para la lucha contra la circuncisión femenina.
La historia de Waris es una representación del cuento de cenicienta en la que una chica pobre acaba convirtiéndose en una supermodelo. Pero también es la historia de la primera mujer que habló públicamente de su ablación.
En ese sentido, resulta especialmente impactante en la película la reconstrucción que hace de la salvaje ablación de Waris cuando esta tenía tres años.
Es una película que narrativamente no está conseguida, los dialogos son superficiales y los personajes algo acartonados, pero hay que valorar de la cinta que es una película denuncia que hace reir y llorar y transmite un mensaje final positivo.
PERDEDORES
El cineasta Driss Deiback presentó en FCAT una historia poco difundida de la Guerra Civil española: el reclutamiento forzoso de 100.000 soldados musulmanes llegados desde Marruecos que combatieron en el bando franquista. No son pocos los historiadores que consideran que, sin estos combatientes, Francisco Franco jamás habría salido victorioso del enfrentamiento. Tampoco faltan quienes opinan que dicha época fue el origen de numerosos conflictos interculturales que hoy afectan a España.
Los perdedores presenta el testimonio de algunos sobrevivientes que participaron de las acciones hace setenta años. Señalan que fueron engañados por los soldados nacionales españoles o, directamente, reclutados por la fuerza. Ellos, sin saberlo, habían ayudado a decidir el destino de España e, indirectamente, el de Europa, en una guerra ganada por el bando en el que estaban, pero de la que salieron como verdaderos perdedores.
Uno de los sobrevivientes de esa terrible guerra, Mimon Kaddur, recuerda: "Vimos los dibujos sobre nosotros en cuanto entramos a un poblado. Allí se nos ponía con cuernos y cola. Una vez ví una caricatura en la que se veía a un musulmán con turbante que tenía unos dientes enormes y que estaba a punto de comerse a un bebé." Ali Toufali agrega: "Alguien me contó que en Salamanca las madres todavía ahora advierten a sus hijos pequeños que si no terminan con la comida que se les sirvió van a venir 'los moros de Franco' y se los comerán vivos. Con semejante modo de educar a los niños no puede llamar la atención que piensen mal de nosotros."
Así su director, presente en la proyección del FCAT, denunció que fueron llevados a la guerra “como carne de cañón y que ninguno de los llamados dos bandos quiere ahora recordar (...) todo esto acontece con la complicidad mutua de todos los gobiernos que se fueron sucediendo desde la transición hasta ahora y que prefieren que este tema no sea abordado”.
Para el cineasta melillense lo más importante es que salga a la luz "este tremendo agravio comparativo que el estado español comete contra ellos". En su opinión "difícilmente se puede defender una Alianza de Civilizaciones si españoles musulmanes que han servido a su país, algunos durante más de treinta años, perciban aún hoy en día, la humillante pensión de 5 euros al mes". Para Driss Deiback, estamos ante "un claro y contundente caso de discriminación".
IN MY GENES
¿Cómo se vive siendo blanco en una sociedad mayoritariamente negra? ¿Qué se siente al ser una de las personas más visibles y probablemente una de las más ignoradas? Agnes, una mujer albina de Kenia, lo vive a diario. Desde que nació, ha aguantado los prejuicios que rodean a los albinos. En mis genes recoge el testimonio de ocho personas víctimas de la discriminación por culpa de una simple anomalía genética.
El documental muestra la ignorancia, y discriminación que rodea el tema del albinismo en Africa y da voz a una parte de la población que ha permanecido silenciada durante mucho tiempo. A pesar de tratarse de una condición genética que supone la ausencia de pigmentación en la piel, los ojos y el pelo, la apariencia blanca de los albinos despierta suspicacias en parte de la población negra, que desconoce la causa y tiende a estigmatizarles.
Formidable documental de Lupita Nyong’o. El documental es la primera película de la joven realizadora de 29 años de edad. Fresco, cercano, narrado con mucha sensibilidad y cercanía a los personajes. Lo original de este documental no es sólo el tema tratado, sino la capacidad de superación y la positividad que transmiten los personajes que Lupita Nyong’o ha elegido para hablar del albinismo.
Agnes, la protagonista de In my Genes, es una analbafeta habitante de un barrio de chavolas a quien el albinismo debilitó las córneas y le provocó ceguera. A pesar de sus cirscunstancias y padecimientos es una persona optimista y fuerte que ofrece una honda enseñanza a quien ve este documental.
En Dakhla, (Sahara Ocupado por Marruecos), una de las zonas pesqueras más ricas del planeta, centenares de pescadores marroquíes, empujados por la creciente escasez de los recursos en las regiones más al norte, se amontonan en tiendas de campaña salpicadas por las olas. Pero la búsqueda de una pesca milagrosa se ha transformado en una trampa trágica. Al carecer de permisos, están condenados a pescar a unos cuantos metros de la orilla, mientras que, un poco más lejos, los enormes pesqueros, equipados con sonares de última tecnología, se hacen con la riqueza del mar que exportarán a otros continentes.
Documental observacional, donde la cámara se hace invisible y son las conversaciones de los personajes las que van ofreciendo el mesaje crítico de la película.
Desde mi opinión, este film, sin coloquio posterior, se queda hueco de contenido y por otro lado, no me acabó de convencer que su director Jawad Rhalib, belga de origen marroquí, no haya contado en ningún momento del film que la historia se desarrolla en el Sáhara Occidental, territorio ocupado por Marruecos y que Marruecos por lo tanto, está comerciando ilegalmente con el caladero pesquero de los saharauis.
Tras ser preguntado por los motivos por los que no se introdujo el tema, respondió que por simples motivos de realización, “si un documental habla del VIH no es conveniente hablar también de Cáncer” y que esta misma pregunta se la hacen en todos los festivales por donde circula la película.
A pesar de esto, el documental muestra claramente que los pescadores de la zona, saharauis y marroquíes venidos del norte, son victimas por igual del sistema político marroquí, donde se prima los acuerdos pesqueros con paises ricos a la pesca artesanal y de subsistencia. También se critica que los pesqueros utilizan la pesca de arrastre, ilegal en Europa, con el consentimiento de políticos corruptos marroquíes.
Para ver los premios del Festival Fcat 2010 picha aquí.
El Certamen Internacional de Cine Campesino de Álora resurge después de 29 años para ofrecer, entre el 5 y el 12 de junio, una panorámica de 60 producciones de 14 países en las que se abordan temas relacionados con la vida rural, la agricultura, la ecología, la soberanía alimentaria o el patrimonio cultural y económico, a menudo en peligro de extinción, de comunidades rurales de todo el mundo. Además de las películas, se ha elaborado una programación paralela de conferencias y coloquios centrados en la temática que aborda el festival.
El FCAT alcanza este año su séptima edición proyectando 113 películas africanas o sobre África. El festival expone un amplio abanico de producciones: grandes clásicos, obras innovadoras, largometrajes de ficción o documentales, de casi todos los países, desde Sudáfrica a Marruecos o de Senegal a Etiopía. Es un cine de calidad que muestra el potencial creador de los cineastas africanos y que, poco a poco, va ganando seguidores en España y creando en nuestro país una visión diferente sobre el arte y la realidad del continente negro. El festival nació en 2004 con el objetivo de dar a conocer una de las cinematografías menos conocidas del planeta y, en tan solo siete años, se ha convertido en un certamen de referencia a nivel internacional y en una cita imprescindible para aquellos que aman el cine y aman África.
Si te perdiste "La luna en tí" en la última edición del Festival de Cine Español de Málaga estás de suerte. Aquí puedes ver el documental sobre la menstruación de la realizadora eslovaca, está en versión original y con subtítulos en inglés. Diana Fabianova quiere saber por qué, siendo una mujer sana, y como ella muchas, tiene menstruaciones dolorosas y las ha vivido como una enfermedad. Su búsqueda es reveladora y está repleta de humor. Éste es el tráiler:
Ha llegado la hora de la verdad: haz tu corto para el V Festival de cortometrajes Baños del Carmen.
Primer premio: Columnita Baños del Carmen + 1200 pavos (UMA)
Segundo Premio: columnita Baños del Carmen + 1000 pavos (AIJ)
Premio del Publico: Columnita Baños del Carmen + 300 pavos (Malagazine) + Orza de lomo en manteca (Roper) y Beca 2011 audiovisual curso de verano de la Universidad de Malaga.
Se premiarán los pocos medios y la creatividad.
Aprovecha esta oportunidad para expresarte!
Hazlo fino.
UN LUGARO AO SOL, Documental, Sección Oficial a Concurso
Um lugar ao sol reúne las reflexiones y pensamientos de un puñado de personas que viven en áticos de lujo en la primera línea de playa de Río de Janeiro. El documental no tiene desperdicio. Por él desfilan personajes bizarros que explican qué significa para ellos vivir en una casona con jardín y piscina a decenas de metros de altura, con vistas inmejorables y poblada de cámaras y seguridad privada. “Tienes sensación de dominio porque no hay nada más alto”, “estoy sobre todo y sobre todos”, “es una bendición estar más cerca de Dios”, “sientes que la naturaleza, la lluvia y el sol forman parte de tu casa”. Estas pseudoconsignas de márketing son en realidad percepciones de seres humanos para los que la meritocracia parece ser la única clave de éxito en la vida.
No solo el contenido del documental es excelente, también el continente. “Imágenes puramente afectivas” (como explicó el director, Gabriel Mascaró) se intercalan con los testimonios mostrando la materialidad de vivir en las alturas de forma deliciosamente estética. Veintiuna primaveras tenía Gabriel cuando grabó las imágenes y tres años tuvo que esperar para tener el coraje de montarlas. “El rodaje fue un proceso violento de negociación de poder, de cómo representar a estas personas. Había una presión constante para no mostrar determinados lugares de la casa, para no dedicar más tiempo de la cuenta”, relató él mismo en el debate posterior a la proyección.
Sin duda uno de los momentos más interesantes (desde el punto de vista antropológico al menos) es cuando una mujer describe cómo cambia la percepción del paisaje desde las alturas, haciendo bello también lo feo. “Incluso la favela se ve bonita, con todas sus casitas. Hasta las balaceras se ven de colorines. Hace poco hubo un asesinato y fue interesante vivirlo desde aquí. Siento que participo en lo que ocurre a mi alrededor porque lo oigo todo”. Definitivamente, ella sí puede afirmar eso de “me río de Janeiro”.
Los que salimos del pase de prensa decepcionados e incluso indignados ante la poca calidad de la última obra de Medem nos encontramos con que aproximadamente la mitad del publico tenía una valoración diferente. “Me ha gustado que no es pretenciosa y a la vez consigue transmitirme un sentimiento aunque no sea una historia sobre un gran amor”, dice mi amiga Paula. “Muy bonita, muy emocionante”, comentan otras voces. En general, las opiniones negativas provinieron del sector masculino y las positivas del femenino (no sé qué deducir de esto, aparte de la posible mayor empatía con las dos protagonistas).
Como hoy la tarea crítica es mía, tengo que extenderme sobre mi propia impresión. La historia se inicia con dos mujeres que se conocen una noche en Roma y suben juntas a la habitación de una de ellas. La anfitriona ha dejado claro que quiere acostarse con su acompañante y aunque la otra parece no compartir su deseo, entra en el dormitorio. Casi desde el comienzo, los diálogos me han parecido artificiales y reiterativos (¿cuántas veces dice la rusa que no se ha acostado nunca con una mujer?). La interpretación, tan monocorde como los traductores simultáneos que hace años traducían las películas en las filmotecas (se entiende que las actrices no hablen buen inglés –idioma en que está rodada la película- pero no que sus parrafadas sean tan poco sentidas).
El problema principal es la falta de química entre los dos personajes. Quizá la culpa no es de las actrices sino de un guión poco natural, que desde el principio las hace hablar con falsa trascendentalidad y con tópicos de manual defectuoso. Pero hay más: cuando la rusa (Natasha Yarovenko) se intenta ir de la habitación sin despertar a su frustrada amante, se pasa un rato hablando sola para ordenar sus pensamientos (y el personaje interpretado por Elena Anaya no sale del sueño). Más tarde la española tomará el relevo del monólogo para mostrarnos sus sentimientos. En general no nos creemos lo que ocurre y no nos interesa nada lo que le va a pasar a los personajes.
Se siguen desgranando seriamente frases “geniales” como “te voy a dar el mejor orgasmo de tu vida”, “eres como la estepa rusa” o “la historia nos contempla” (porque están en el casco antiguo de Roma); se cuentan historias vitales sobre mujeres que huyen de jeques árabes para tener a sus hijos junto a la Acrópolis (un “agudo choque de civilizaciones”); niños que mueren en accidente mientras los cuida alguien que no es su madre (en “homenaje” a Lucía y el Sexo); incluso vulgaridades tan idiotas como que un camarero trae un pepino para suplir lo que supuestamente les falta a las dos mujeres...
Muchos nos preguntamos qué le ha pasado a Medem desde que hizo La pelota vasca (porque Caótica Ana me pareció otro bodrio). Quizá sus historias siempre fueron rocambolescas y extremas y a veces se le van de las manos. Quizá cuando una película va de Madrid al Círculo Polar o a Formentera el espectador se distraiga tanto con el cambio de paisajes que no note sus carencias. Los aficionados conocemos ya bien la mecánica de Medem y cuando baja un poco el nivel se nos encienden las alarmas: para hacer una película interesante sin salir de una habitación de hotel hay que tener algo que contar más allá de poner a dos actrices guapas haciendo el amor.
Como resulta obvio, la prueba de fuego de una comedia es la risa. Pero las personas nos reímos de cosas muy diferentes. Llevo años sin hacerlo en esas comedias francesas que se anuncian como las más taquilleras del continente, quizá porque se basan en la figura del “tonto” del que todos los demás personajes se burlan. En “La vida empieza hoy” me he carcajeado con gusto, quizá porque invita a reírnos de la persona que seremos con 70 años, del adolescente que se sentía ya “demasiado mayor para algunas cosas”, o del despiste que tenemos a veces en las edades intermedias. Sexo y tercera edad es un tema que se presta a chistes fáciles, pero Laura Mañá consigue caminar sin caerse por el alambre que va del sentimentalismo a la comicidad.
-Alicia Luna me contó que existen clases de sexo para personas mayores –dice la directora. -¿Qué van a aprender que no sepan ya? Empezamos a asistir y vimos que no eran muy convencionales. Proponían, por ejemplo, retomar actividades que nos daban placer y hemos dejado de realizar, como por ejemplo ir al cine.
“La vida empieza hoy” comparte con “Sexo por compasión” y “Morir en San Hilario” el contagiar optimismo y ganas de vivir. Aunque en el curso de sexualidad hay una decena de personas, la película se centra en las historias de dos parejas y de una mujer sola, interpretada por Pilar Bardem.
-Por Laura me desnudo y hago el pino-puente –afirma esta actriz. –Después de tantas películas, es curioso que haya sido aquí dónde me haya desnudado.
Luego Bardem se extiende sobre la filosofía de la película.
-A nuestra edad todos hemos vivido nuestras historias de amor y algunas de ellas continúan. Pero los demás no han de olvidar que siguen vivos. Mi personaje se maquilla todas las noches para no quedar mal en la foto de la lápida si muere durante el sueño. Durante la película cambia... y llega a tener un orgasmo con el conductor de autobús. Me interesa también cómo cuenta el desfase con la gente de 30 ó 40 años. Desconocen la sexualidad de sus padres, que tienen derecho a seguir teniéndola. Yo propongo que hagamos de todo: tríos, cuartetos, polideportivos...
María Barranco se suma al coro: “esta película va a ayudar mucho en nuestro país, porque más de una madre va a echar a su hija de su casa”.
Y continúa Laura Mañá:
-Tenía miedo de que la película pareciera “didáctica”. Sobre todo quería hacerla respetuosa y elegante. No os podéis imaginar todo lo que ha quedado en la mesa de montaje, me daría para hacer una porno.
Antes de comenzar esta crítica, solo mencionar el extraño y descortés trato que el festival está dando a la prensa en relación con las cintas que no participan en la sección oficial. No se reservan sitios para los medios de comunicación, ni se permite que estos soliciten una entrada para ver determinada película. Solo pueden pasar si queda algún asiento libre en la sala. Se pone así difícil que la prensa asista a ninguna película fuera de los largos de ficción a concurso. En el caso de Al Yidar se nos había prometido que podríamos entrar al segundo piso del Echegaray (con reducida visibilidad y que permaneció vacío durante toda la proyección), pero ni esto fue posible ante la intransigencia de un trabajador del Cervantes que decía “cumplir órdenes”. En el último momento un conocido me pasó una entrada.
Al Yidar es una “road movie” (película de carretera, o película-carretera en una traducción aún más libre) a lo largo de los 3.000 kilómetros del muro que Marruecos ha construido en el Sahara Occidental supuestamente para defenderse del Frente Polisario, que reclama un referendum sobre la independencia del territorio. Muchos habíamos oído hablar del muro pero nunca habíamos visto una sola imagen que demostrara su existencia. “Lo que no se ve, puede ser una leyenda”, plantea nuestro cerebro. Se trata además de una fortificación casi invisible, construida con piedras y tierra de la zona, pero equipada con los más modernos sistemas de vigilancia. Financiación inicial saudí, tecnología israelí y, según plantea del documental, fondos de la Unión Europea destinados a la lucha contra la inmigración clandestina que de hecho se dedican al mantenimiento de esta barrera militar. Al Yidar demuestra que el muro existe.
Además de la belleza de sus imágenes, otro aliciente del documental es su visita a pueblos imposibles enclavados en la “zona liberada” del Sahara Occidental, con nombres como El Rincón, Tifarity o Mehaires; también la cotidianeidad de pastores o niños a los que un mal paso puede hacer saltar por los aires a causa de una mina colocada por Marruecos; antiguas filmaciones de archivo de la cotidianeidad durante la colonización española; inmigrantes que cruzan el muro en dirección al mar, camino de Canarias; saharauis que lo atraviesan hacia el desierto, huyendo de la represión y tortura... Realidades duras, a veces bellas y de apariencia imposible, que se nos van desplegando ante los ojos.
La música de Antonio Meliveo funciona con especial eficacia. El documental lo han dirigido Fernando Rivas y Leonor Jimenez. Esta última es amiga de este crítico y por eso no conviene que me deshaga en demasiados elogios sobre su labor. Solo apuntar que su mirada artística parece cada vez más madura y completa, más emocionante. Y que Al Yidar es un intenso documental que ayudará a la causa de cientos de miles de antiguos españoles que llevan 35 años luchando por su autogobierno.
El Foro Malagueño por la Cinemateca lo forman ciudadan@s malagueñ@s de a pie preocupad@s por el cierre del Cine Albéniz y la desaparición de la Cinemateca en particular, y por la escasa participación ciudadana en la vida cultural de nuestra ciudad en general.